
HIJOS DE LOS HOMBRES
(Children of men)
Dirección: Alfonso Cuarón.
Países: Reino Unido y USA.
Año: 2006.
Duración: 109 min.Género: Thriller, ciencia-ficción.
Reparto: Clive Owen (Theo), Julianne Moore (Julian), Michael Caine (Jasper),
Chiwetel Ejiofor (Luke), Charlie Hunnam (Patric), Claire-Hope Ashitey (Kee).
Guión: Alfonso Cuarón, Timothy J. Sexton, David Arata, Mark Fergus y Hank Ostby;
basado en la novela "Children of men" de P.D. James.
Estreno en España: 20 Octubre 2006.
Música: John Tavener.
Productora:Universal Pictures
Sinopsis:
"Hijos de los hombres" se desarrolla una generación más allá de la nuestra. El mundo h
a caído en la anarquía debido a la infertilidad de la población. El habitante más joven de la Tierra acaba de morir a los 18 años y la raza humana se enfrenta a la posibilidad de su extinción. Con el telón de fondo de un Londres desgarrado por la violencia y los enfrentamientos entre sectas nacionalistas, el filme cuenta la historia de Theo, un desilusionado ex activista convertido a burócrata que se ve obligado a enfrentarse a sus propios demonios si quiere proteger la última esperanza del planeta.
a caído en la anarquía debido a la infertilidad de la población. El habitante más joven de la Tierra acaba de morir a los 18 años y la raza humana se enfrenta a la posibilidad de su extinción. Con el telón de fondo de un Londres desgarrado por la violencia y los enfrentamientos entre sectas nacionalistas, el filme cuenta la historia de Theo, un desilusionado ex activista convertido a burócrata que se ve obligado a enfrentarse a sus propios demonios si quiere proteger la última esperanza del planeta.Crítica:
"Cuando desapareció el sonido de los parques surgió la desesperación y el mundo no supo afrontar una vida sin oír la risa de los niños.
Solo hay que repasar la filmografía de este director mexicano para darse cuenta de que es capaz de afrontar cualquier reto, sin embargo, jamás pensé que pudiese resolver esta adaptación de James de una manera tan abrumadora.
Siempre tuve fe en Cuarón y ya lo dije antes de entrar al cine: “Si es un peliculón me alegrare muchísimo”. Y así fue, plano tras plano, secuencia tras secuencia, no solo nos transmite un mensaje precioso, sino que sorprende público dando una patada a toda nuestra moralidad y conciencia y sin perder, ni por un momento, sus orígenes mexicanos, pues no hay ni una gota de hollywood en esta película.
Cuaron presenta un futuro próximo, 2027, pero al contrario que las hermanas de su genero, el futuro no es bonito, no es adelantado, es un futuro corrupto, sucio, gris.
En él surge la catástrofe, pero no se trata de un huracán, una ola gigante, un meteorito o unos marcianos que castigan a la humanidad, esta vez, no podemos echarle la culpa a nada, si no es al propio ser humano: la mujer ya no es capaz de concebir, de crear vida, quizás porque ya no merece la pena vivir en ese mundo.
Ambientada en una Inglaterra desoladora, donde predomina un régimen dictatorial en el que los inmigrantes, llamados popularmente “fugis”, son tratados al más puro estilo nazi y donde la bondad es pagada con la muerte.
Ante tal mundo, surge el terrorismo, mentes revolucionarias que luchan por la salvación de estos refugiados y por el fin de su política. Esta es la función de “Los Peces”, un terrorismo traducido en tráfico de armas y fuertes ideales, muy peligrosos si son llevados al extremo, sobre todo desde el momento en que esos ideales son la “vida” y la vida es el único ideal escaso.
Sin duda, Cuarón consigue aquí su película más personal, firmando cada plano con su propia tinta, cosa que hasta el momento no había logrado.
Planos cuidados (maravillosa la muestra de la protagonista cuando descubre su secreto) y secuencias realmente espectaculares, y una acertadísima dirección de actores, le consolidan sin duda como un director digno de ser nombrado.
Imposible no destacar la secuencia en la que decide fusionar en único momento en el que podemos ver un rayito de sol, donde se alza el amor que perdura a lo largo de los años entre el protagonista y la líder de los Peces, que hace ver que, a pesar de no poder concebir ese amor, todavía no esta todo perdido, con uno de los momentos mas trágicos de la cinta. Y después…lluvia.
Tampoco olvidaremos la última media hora de la proyección, la crudeza de una realidad bélica tan explicita. Para ello decide utilizar el recurso de la cámara en mano manteniendo una perspectiva semi subjetiva con un estilo casi documental, y además utilizando el plano secuencia para mostrar la destrucción y perversión en su estado mas puro. Y con esto creo que ya os he presentado la que considero que será la película del año, recomendadísima para cualquiera que valore un poco el cine.



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